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Impronta en las dunas

Noche para cocuyos.

Hacía una noche tan grande

que en ella cabían todas las estrellas

y los ensueños más audaces

Una noche para cocuyos de la infancia

con temores y refugios

Blanda como una espina

Pensaba en  lo que  no he sido

para olvidar lo que fui

Sentí el orgullo del fracaso

Hurgué mi vacío como un Dios

que se decide a crear

 

Ya casi amanecía...

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2 comentarios

Robert -

Uno de tus poemas con el que me sentido más identificado. Qué lindo nombre para ésas noches de "cavileo! y cabildeo con nosotros mismos, con lo que no fuimos, con lo que decidimos no ser, con lo que pudo ser, con lo que, a pesar de todo, somos.
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Abel German -

El fracaso como tema poético no es nuevo, pero sí lo es esta forma de tratarlo y, al mismo tiempo, convertirlo en una forma de triunfo. De resistencia. "Sentí el orgullo del fracaso". Ese verso por sí solo bastaría para justificar el poema.
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