...después

después
cuantos cristales ha dispersado la frustración del viento
cuantos motivos recurrentes para no asfixiarnos
Abrir ventanas como puertas de hornos
y recoger panes quemados
sólo para hambre de pirómanos
esos raros que ahuman el verano
y adoran los brotes entre las cenizas
Ver ante los tribunales a los rayos
que se esfuman
antes de que ningún expediente concluya
y los testigos ¡pobres ignorantes!
les atribuyan crímenes de otros rayos
después
ser parte de ese jurado absurdo
que escucha perorar sobre el cambio climático
sin saber nada de glaciaciones
o los caprichos de la estrella
que nos ha tolerado
después
acomodarnos a nestra tecnología
mientras persista
jactarnos de nuestra instantaneidad
parpadear mientras hacemos un comentario
desde el otro lado del mundo
y el viento
sin apariencia que cuestione su pureza
dispersa cristales y certezas
asfixiándonos en nuestro nombre.
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Abel German -